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“Los Dámaso” pelean la Zona Sur segunda parte

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* El 3 de marzo fue asesinado el narcomenudista Ángel Alcántar Alamea, cuyo cadáver fue hallado dentro de su domicilio en Calle de Sierra de las Vírgenes, entre San Javier y San Pedro Martí, Colonia 8 de Octubre. 

Ambos crímenes están ligados a la desaparición del cabecilla de “Los Adanes”, según los agentes de investigación, junto con el del ladrón de autos Zeus Yáñez Ruiz “El Chihuahua”, ejecutado la noche del 7 de marzo dentro de su negocio de car wash, en Calle de Héroes de Independencia entre 5 de Febrero y Antonio Navarro, Colonia Pueblo Nuevo en La Paz. De acuerdo con investigaciones oficiales, la principal labor de “El Chihuahua” dentro de la estructura criminal de “Los Dámaso” tras su reagrupación, era robar y repintar vehículos para ir abasteciendo de unidades automotrices a los sicarios que iniciarían la supuesta guerra contra “Los Mayitos”. 

Previo a su ejecución, el 29 de febrero, la Policía Estatal Preventiva detuvo a un sujeto cuando intentaba robar un vehículo en las calles Allende y Baja California, Fraccionamiento Perla. El detenido de 26 años, y originario de La Paz, dijo ser trabajador de “El Chihuahua”, de quien estaba recibiendo órdenes. Tras su detención, la Policía Estatal Preventiva recuperó tres vehículos: 

* Un Toyota Tercel de color rojo, modelo 1994. 

* Un Toyota Corolla blanco, modelo 1993. * Un Nissan Sentra azul, modelo 1992. Después de ser recuperar las unidades automotrices y consignar al detenido, la PGJE inició una investigación en contra de “El Chihuahua” por el delito de robo de vehículos.   

LA GUERRA 

Tras la desaparición del cabecilla de “Los Adanes”, la organización delictiva de “Los Dámaso” emprendió su plan de ataque el 6 de marzo, cuando en un solo día lanzaron dos ataques armados en contra de vendedores de droga de “Los Mayitos”. El primero en contra del narcomenudista Felipe Ángeles Rosales Alvarado “El Felipillo”, y el segundo contra Luis Humberto Astorga “El Pelón”. Las fuerzas armadas presentes en todo momento ante la ineficacia e incompetencia de la Policía Ministerial del Estado y Policía Estatal Preventiva. 

En el primer caso, el ataque sobrevino cuando “El Felipillo” estacionaba su pick-up Ford Ranger en el cajón de estacionamiento de una tienda Oxxo, localizada en Avenida Forjadores y Calle Oro en la colonia Camino Real en La Paz, recibiendo un disparo en la cara y dos más en el pecho; quedó muerto al instante en el volante de la unidad automotriz. El segundo suceso ocurrió en Calle Carranza entre Rosales y Allende, a un costado del Mercado Municipal “Olachea”, donde “El Pelón” recibió cuatro disparos, dos de éstos en la cabeza; hasta el cierre de edición se encontraba en coma. 

Durante la última semana, los días 7 y 9 de marzo, La Paz vivió dos jornadas sumamente violentas. Con un gobernador en gira, la violencia volvió explotar en las calles y, hasta el cierre de esta edición, no había un solo detenido como responsable de las ejecuciones. El 7 de marzo, el homicidio de “El Chihuahua” desató una gran movilización por todas las calles de La Paz, combinada con una narcomanta que se colgó en el puente de la colonia 8 de Octubre, casualmente en el territorio que durante mucho tiempo dominaron “Los Adanes”. La manta decía lo siguiente: “Traidores ya vieron que contamos con apoyo y estamos trabajando abranse ala (sic) verga que esta es una advertencia que apenas empieza o les suelto ala (sic) perrada las cosas cambiaron culeros”. 

La narcomanta tenía el símbolo de un rayo y las iniciales CDS (Cartel De Sinaloa) y ML (Mini Licenciado). Apenas habían descolgado la manta, cuando alrededor de las 9:30 pm, en dos puntos de la ciudad, fueron incendiados dos vehículos: una Ford Explorer 1996 en Calle Belisario Domínguez entre Cuauhtémoc y Sonora, en la colonia Pueblo Nuevo; además de un Dodge Neon 2004 en Calle Miguel L. Legaspy y Héroes de Independencia, Colonia Centro. En este último caso, sobre el piso apareció una cartulina con el siguiente mensaje: “Las cosas cambiaron pinches traidores ahora sí nosotros controlamos así es que a chingar su madre ya esta aquí la caballería pesada”. El cartel fue firmado por el Cártel de Sinaloa, Dámaso López Serrano “El Mini Lic”, y Édgar Amílcar Acosta Reyes “El Rayo”. 

Dos días después, es decir, el 9 de marzo, la violencia se apoderó de las calles, cuando por la noche se reportaron tres ataques armados. El primero en la calle Mateotti y Yeneka en la colonia Roma, cuando un comando atacó al narcomenudista José Salvador Cota Navarro “El Toto”, de 38 años, quien recibió un disparó de arma de fuego en la cabeza.  En la escena del crimen, peritos encontraron un cartucho percutido 9 milímetros en el piso. Este vehículo era parte de los vehículos robados por el ladrón Zeus Yañez Ruiz “El Chihuahua”, y los cuales eran repintados y entregados a sicarios de “Los Dámaso” en la segunda parte de la narcoguerra y su intento por recuperar el control de la Zona Norte de La Paz. El segundo incidente ocurrió en Calle Limón entre Toronja y Pitahaya en la colonia Indeco, después de que se escucharan disparos de arma de fuego. En el lugar, y según datos recolectados por las autoridades federales y militares, se encontró una bicicleta abandonada y tirada en el piso. 

Los investigadores del caso creen que el dueño de la bicicleta era un vendedor de droga y pudo haber sido levantado por un comando armado, suposición que fue corroborada más tarde ese mismo día, cuando  alrededor de las 10:30 pm se informó de un segundo levantón en la calle Rosaura Zapata casi esquina con Avenida 5 de Febrero, Colonia Los Olivos. Los testigos expusieron que el conductor de una motocicleta que estaba tirada y abandonada en ese punto de la colonia, acababa de ser levantado por los tripulantes de un automóvil de color blanco, quienes fueron testigos de que interceptaron al motociclista, lo bajaron y lo subieron a la fuerza, huyendo del lugar. Hasta el cierre de esta edición, no se supo el nombre de los levantados, por lo que tendrían que transcurrir hasta 72 horas para que sus familiares presentaran una denuncia formal en la PGJE.

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