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La historia y recia vida de Chalino Sánchez "Pa´ todo aquel que vive recio, se encuentra lista una fosa"

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Rosalino “Chalino” Sánchez Félix nació en El Guayabo, Sinaloa y fue asesinado a los 31 años el 16 de mayo de 1992 en Culiacán, Sinaloa. Ya se cumplen 23 años de su muerte. Lo conocen como “El Pela Vacas”, uno de sus corridos más populares o como “El Rey del Corrido”.

Sus seguidores lo siguen escuchando y extrañando. Dicen que para los corridos “nadie como Chalino”.

Esta es la historia de uno de los mejores del corrido

Tras el asesinato de Chalino Sánchez, el dueño de la seductora voz incómoda, surgieron decenas de imitadores y se grabaron más de 150 canciones en su honor, pero el narcocorrido ya no era lo mismo. Su vida fue de arranque como se dice en tierra culichi, ésa que lo vio nacer, y morir en mayo de 1992. Tres meses antes, hace 22 años, el aviso llegó
Un hombre subió al escenario, empuñó su pistola y apuntó.

Minutos antes, en el público las mujeres coreaban las canciones de su ídolo norteño y los hombres bebían alcohol. Entre los cientos de asistentes de esa noche, Eduardo Gallegos con la mirada vaga pero pasos precisos, se escabulló y se encaminó hacia al templete. Ubicado frente al cantante, lo único que le quedaba era jalar el gatillo.

Chalino sabía que en cualquier momento lo podían matar, por eso, al percatarse cogió su escuadra fajada y disparó el primer tiro. Cuando intentó el segundo el arma se le trabó. Entonces la estrelló en la cara de Gallegos. Tras la reacción de Chalino, Gallegos soltó dos disparos que atravesaron el pulmón derecho del cantante... Le tiró entre 11 y 12 impactos más pero no atinaron el objetivo.

Luego vinieron los gritos, la confusión y más disparos. Era casi la media noche del viernes 24 de enero de 1992, y en el escenario del restaurante-bar Plaza Los Arcos, de Coachella, California, cantaba ese joven de 31 años, moreno y espigado llamado Rosalino Sánchez Félix, mejor conocido como Chalino. Patilla a media oreja, tejana de lado, botas exóticas, pistola fajada, reloj y cadena de oro.

El tiroteo canceló el baile y el cantante terminó en el hospital. Ahí pasó diez días internado sin saber si la libraría. Gallegos también resultó seriamente lastimado y, al dejar el internamiento, fue detenido y encarcelado.

El saldo de la noche resultó en una persona del público muerta, de nombre René Carranza, y diez heridos.

Pero el cantante de rancheras románticas, corridos y narcocorridos se recuperó. Ese enfrentamiento le provocó fuertes críticas al propietario del local e incluso demandas de parte de los heridos, que lo orillaron a la venta del inmueble. En contraste, para el cantante fue de gran ayuda, puesto que se incrementaron sus ventas musicales y sus siguientes presentaciones estuvieron abarrotadas.

Ahí surgió el mito de Chalino Sánchez, el rey del corrido y del narcocorrido; el que no sólo cantaba canciones bravías sino que también vivía en un mundo peligroso y no temía a usar un arma de fuego. Esa noche la guadaña le mandó un claro aviso a Chalino, que él prefirió ignorar para seguir con su vida recia. La muerte ya lo traía en su lista... y en poco tiempo volvería por él, aunque ya no lo encararía en los Estados Unidos, sería en su propia tierra: Culiacán, Sinaloa, donde nació un 30 de agosto de 1960.

EL ORIGEN. Aquí fue donde nació Rosalino Sánchez Félix, el pionero del corrido bravío.

Reposo en tierra brava

Es 16 de mayo de 2013 y la capilla de Chalino Sánchez, ubicada en el panteón de Los Vasitos, sindicatura de Las Tapias, en Culiacán, se halla solitaria. No. No hay música de banda, no hay licores callejeros, tampoco mujeres hermosas, sólo este silencio llano que apenas se interrumpe con los pasos lentos del sepulturero.

Hoy, durante las primeras horas de su aniversario luctuoso número 21, nadie lo ha visitado. Más tarde llegarán algunos familiares a recordarlo. Primero se alistan en un pequeño caserío donde nació Chalino, y que está en la localidad El Guayabo, en el municipio de Culiacán, aproximadamente a unos 20 minutos de este cementerio.

Las Tapias, otra localidad cercana, es en su mayoría serrana y se encuentra cerca del estado de Durango; por su ubicación, se ha convertido en una puerta para el tráfico de droga.

Por eso y a pesar de que los datos oficiales clasifican a estas tierras como zona de agricultura de temporal y autoconsumo, no es extraño encontrarse con gente armada, "halcones" en moto y hombres en camionetas costosas que vigilan el territorio.

Los Vasitos es uno de los pueblos más importantes de Las Tapias. Ése es el lugar donde la familia Sánchez Félix entierra a sus muertos.

Aquí están los restos de Chalino, de su hermano mayor Armando y de su padre Santos Félix.

La tumba es un cuarto de color naranja de aproximadamente 4 metros por 2, que en la parte superior de su pórtico mantiene una placa oscura con una imagen de Chalino, la Virgen de Guadalupe y la siguiente leyenda: "Querido hermano y padre Chalino Sánchez Félix, Agosto-30-1960 / Mayo-16-1992, has muerto para el mundo pero para nosotros siempre estarás vivo en nuestros corazones. Te extrañamos mucho, pero algún día en el cielo nos veremos otra vez".

No es el sepulcro más llamativo del pequeño cementerio, alrededor hay otros dos que son más grandes y hasta cuentan con aire acondicionado. Uno de ellos lo mantiene encendido las 24 horas del día...

En estas tierras donde ahora reposan los restos de Rosalino, nació hace 52 años. Formó parte de los ocho hijos de doña Senorina Félix y don Santos, quien falleció durante la primera infancia de su hijo Chalino, cuando apenas tenía seis años.

La vida entera de Chalino Sánchez fue brava, "de arranque", como se dice en esta parte de Culiacán. El futuro cantante pasó una infancia de carencias y apenas estudió la primaria, en ese periodo vivió un hecho trascendental: el "robo" de su hermana, una expresión que se usa cuando el presunto enamorado saca de su casa a una mujer y la lleva a vivir en concubinato con o sin consentimiento. Este hecho marcaría el futuro del joven serrano.

INMORTAL. Para fans y familia, sigue vivo, tan "criminal de la canción" como siempre.

Leyenda asesina

Sentado en una hamaca que cuelga de dos troncos que sostienen un tejaban en su casa de Los Vasitos, Enrique Félix pela unos cacahuates al tiempo que se impulsa con un pie para mecerse y ver pasar la mañana.

Es sobrino de doña Senorina Félix y asegura conocer bien lo que pasó aquel día, cuando el cantante serrano vengó a su familia y mató a Héctor El Chapo Pérez, un apodo usual para definir a la gente de baja estatura.

La leyenda del cantante dice que asesinó al que se robó a su hermana, aunque don Enrique Félix tiene otra versión: "Chalino sí mató a Héctor El Chapo Pérez, pero él sólo era el ayudante, ya que el enamorado era una persona de nombre Juan Quiroz, que aún sigue vivo".

Enrique, ya rebasa los 50 años y esta mañana luce ataviado con guaraches empolvados de piel de avestruz, pantalón clásico de mezclilla y camiseta blanca desmangada.

Chalino le guardó resentimiento al "Chapo" porque era muy hablador y por el pueblo se burlaba de asuntos de la vida íntima de la pareja, mancillaba el buen nombre de su hermana.

—Y dicen que le dijo él: "mira Chapo, el día en que yo llegue a ser hombre, la primera pistola que compre en tu pecho la voy a estrenar" —cuenta Enrique, de piel morena, cana en ceja y voz tropezada.

Y Chalino cumplió su palabra. Cuando tenía entre 16 y 17 años fue a buscar al mentado "Chapo". Al pedir razón de él, le informaron que andaba junto a sus hermanos en el baile de un pueblo cercano llamado El Vizcaíno.

—Estaban en el baile y el difunto del "Chapo" andaba bailando, cuando Chalino y otro se le acercaron. Chalino le andaba rondando, cerquita, pero no le tiró porque andaba bailando. Ya que el difunto sentó a la muchacha, entonces Chalino agarró la pistola y tun, tun, tun... Tres balanzones con una súper de un lado al otro, y el "Chapo" cayó. Yo lo miré cuando cayó y se arañaba la cintura, pero no traía nada. Ya estaba quebrado y no podía levantarse —relata el primo de Chalino, y en su mirada se advierte el recuerdo como si hubiera sucedido hace apenas unos días.

Después del asesinato, Chalino no tuvo de otra, huyó río abajo.

—Los que hizo fue con razón —justifica el pariente mientras recuerda ese corrido que el cantautor se compuso a sí mismo, el "Corrido de Rosalino".

Dejó su tierra natal
Porque así quiso el destino
Por defender su familia
Por eso peleó Chalino

Pero los problemas de la familia Sánchez Félix continuaron aquí en Las Tapias. Chalino y sus hermanos se distinguieron por ser personas honestas, derechas y de buen modo cuando a ellos así se les trataba, pero no se dejaban intimidar por nadie, así fuese el cacique del pueblo.

Por eso, y después de acomodarse en la hamaca, don Enrique suelta la historia de otro asesinato que involucró a la familia Sánchez Félix.

—Armando, hermano mayor de Chalino, en Las Flechas mató a un tal Aparicio Ruiz, un señor como de la edad mía, y Armando estaba nuevo. Y el señor ese la hacía de bragado también; manejaba una 38 especial rodeada de parque y en el  rancho él quería ser más que todos, dominar a todos.

Cuenta que un par de primos de Chalino cantaban afuera de la casa del señor Aparicio, y cuando el señor salió, sacó una pistola y con un par de tiros a los pies los corrió del lugar.
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